Qué ofrezco

“Tú eliges hacia dónde y tú eliges hasta cuándo, porque tu camino es un asunto exclusivamente tuyo”. Jorge Bucay.

Un problema se convierte en problema cuando lo sentimos como tal, porque interfiere en nuestra vida generandonos malestar.

La mayoría de las personas acuden a terapia cuando ya han agotado todos sus recursos intentando resolver aquello que se ha convertido en un problema. Normalmente llegan a la terapia cansadas, frustradas, con pensamientos negativos y con la sensación de ser su último recurso.

Teniendo en cuenta estas dos premisas, lo más importante para mí como profesional de la psicología es que la persona que viene a consulta, encuentre desde la primera cita un espacio cómodo y libre donde expresarse, que con el tiempo convertirá en su espacio de confort y bienestar.

El centro está compuesto por un equipo de psicólogos, y tal cómo se puede ver en las fotos, tenemos un amplio espacio para que las personas que nos visitan, ya sean pacientes o acompañantes, estén lo más cómodos posible. Con mi despacho ofrezco un espacio confortable y cálido, libre de barreras físicas, que invita a la comunicación.

Sala de espera del centro

La primera cita

La primera vez que una persona se sienta delante de un/a psicólogo/a suele encontrarse nerviosa, siente algo de ansiedad, no sabe de qué hablar, por dónde empezar, siente vergüenza, cansancio, etc. Tener que contarle a alguien desconocido nuestros miedos y nuestros pensamientos más íntimos es muy duro y difícil.

Es mi labor como profesional conseguir que esa persona se abra y poco a poco pueda confiar en mí, en ella misma y en el espacio  que compartimos.

Por tanto, la primera cita sirve para conocer a grandes rasgos el problema que lleva el/la paciente, y establecer los primeros acuerdos de colaboración.

A partir de la segunda cita

La segunda y tercera cita suelen ser semanal para poder conocer todo lo posible el problema del paciente y encuadrar el proceso terapéutico.

Según la evolución de la psicoterapia las citas terapéuticas pasarán a ser quincenales o cada 3 semanas, ya que el/la paciente debe desarrollar en su vida cotidiana todas las estrategias vistas en terapia. Y se irán espaciando en el tiempo según vaya desapareciendo el problema.

Cada persona es única y las circunstancias que le traen a terapia también lo son, por eso mismo los tratamientos son totalmente personalizados y adaptados a las necesidades del paciente. De otra forma, no funcionarían. Mi compromiso es que el tratamiento sea lo más eficaz, en el menor tiempo posible.

El éxito de la terapia consiste en trabajar conjuntamente para desarrollar e interiorizar al máximo todas las estrategias personales que se necesitan para resolver los problemas que nos superan y poder utilizarlas en todos los ámbitos de nuestra vida, reforzando un estado de bienestar, seguridad y autoestima adecuado.